viernes, 8 de enero de 2010

La nota

-Tengo la leve sospecha de que no volveré a verte- me dijo, casi con una expresión de risa.
-No te creo- le dije. No vas a morirte. No antes que yo.
Jajajá- replicó.

La ventana que estaba junto a nosotros delataba un rayo de sol profundo y asfixiante. Y mientras trataba inútilmente de contar los demás rayos, él dobló un papel y me lo entregó diciendo:
-Guarda por favor esta nota, y ábrela cuando esté bajo tierra.

Me hallaba desconcertada. "Este man está loco, o trata de llamar la atención", concluí.

-No la leeré jamás, por que no vas a morir- le respondí.

Desde ese día no he vuelto a verlo. A veces siento el irresistible deseo de abrir el papel y saber que quería decirme en realidad.

3 comentarios:

Kodama San dijo...

Yo creo que no resistiría abrir una nota si me la hubieran entregado de esa manera :S

Saludos Nko!! Me alegro que hayas vuelto a escribir :D

Priska dijo...

ábrelo!! abre el papel M.S.!
pues yo tampoco resistiria..!

Selina dijo...

Hummm... a veces nos resistimos a ver la realidad. Aunque lo más razonable sea que no esté muerto, nos aferramos a que no lo está. Si abriera la nota estaría aceptando ella misma su fallecimiento, y su subconsciente lucha por no admitir esa idea! Creo yo
Aunque realmente... no creo que esté muerto de verdad ;)

PD: curiosa manera de actuar en una despedida antes de morir... parecida, seguramente, a la mía en mis despedidas con algunas personas. SÓLO ALGUNAS ^^

BESO!