domingo, 27 de diciembre de 2009

Libros que nunca terminé de leer



Muchos se jactan de los libros que han leído, o que han escrito; en esta ocasión quiero rendir un homenaje a todos esos textos que un día empecé, pero que por diversas razones no pude, no quise, o no terminé de leer.

Empezaré por una novela titulada "El Tercer Hombre", de Graham Greene. Lo que recuerdo de la historia, es que se desarrolla en la Viena de la postguerra, con una especie de agente o algo así. No le metí muchas ganas; creo que no he intentado terminarla desde hace 5 o 6 años.

Otro libro que inicié a principios de 2008 y quedó pendiente es "El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo". El haber visto las películas de Peter Jackson sobre esta gran trilogía incidió de gran manera en mi desinterés, sin embargo, creo que me faltan (desde hace 8 o 9 meses) algo así como veinte páginas. Tendré que reelerla íntegramente, por la gran cantidad de detalles que ahora se me escapan.

A "Oliver Twist" le ocurrió algo parecido conmigo; he visto tantas versiones en películas, teleseries y hasta dibujos animados sobre esta novela de Dickens, que ya me resulta algo denso intentarlo. Como anécdota, entre las pocas páginas que revisé de esta novela, descubrí una palabra desconocida hasta entonces para mí: Sinecura.

Otro libro, muy corto pero que por desgracia cayó también en mis manos inconstantes, es "Carta al padre" de Franz Kafka. Pese a lo bakán del texto, nunca terminé de leerlo.

"La Peste", de Albert Camus, intenté leerla un día de año nuevo de 2001 o 2002, mientras estaba de visita en la casa de unos tíos. Pero no ha sido el único de Camus: A "El Verano", en cuyas páginas está un sello de la biblioteca de la Escuela Superior de Aviación de mi país, tampoco lo he concluido.

Con "El Coronel no tiene quien le escriba" de García Márquez llevaba un buen ritmo de lectura, hasta el día en que lo extravié. Fue hace como diez años.

A "Bajo el volcán" de Malcolm Lowry, que me trasladó momentaneamente a una especie de club campestre en medio de la sierra mexicana, solía llevarlo en mi mochila para leerlo en el bus. El libro era tan viejo, que varias de sus páginas creo que ya se han extraviado.

"Nada", de Carmen Laforet, sufrió por causa de una irresponsabilidad mía: debía presentar el resumen para la clase de literatura de cuarto curso, pero un trabajo ajeno que encontré para presentar y cierto apuro desprogramado me hizo desistir de la lectura, pese a que varios años más tarde su argumento me pareció interesante. Creo que terminé regalando ese libro a una amiga mía llamada Joy.

"De la tierra a la luna", de Julio Verne, que un día pedí prestado a mi ex-novia Isabel, tampoco pude seguirla y peor terminarla. Caso parecido con "Tinta Roja", del chileno Alberto Fuguet (en este caso, también me conformé con la película peruana). A otra ex-novia, Diana, le debo también el no haber concluído "Dracula", de Bram Stocker. Una noche, Diana me lo pidió prestado para no regresármelo nunca más.

"Y los dioses se volvieron hombres", del ecuatoriano Carlos de la Torre Reyes, también quedó inconcluso, al igual que "Ciudad sin Ángel", del también compatriota Jorge Enrique Adoum. Al texto de De la Torre lo he visto pasar en mi librero personal día tras día si pararle bola, en tanto que al de Adoum lo inicié un día que me perié de clases en la Universidad Católica y que fui a dar casi por accidente en el Centro Cultural Benjamín Carrión de Quito, lo que por razones de tiempo (el lugar ya tenía que cerrar) no le pude terminar. Lo mismo con "Cien Años de Soledad", pero en la Biblioteca de la Casa de la Cultura.

Por ahora, y para tratar de reividincarme, intentaré terminar "A Sangre Fría", de Truman Capote. Me faltan como cincuenta páginas.

6 comentarios:

francisca dijo...

buen post, pocas veces se toma en cuenta todo aquello que se dejó de leer y no se terminó y que también incluye poemas...sí, poemas!

En fin. quería saludarte y desearte sólo cosas buenas para el 2010.

un abrazo,

Geraldine dijo...

a mi me pasó con el general no tiene quien le escriba.....me aburrió.
no te pierdas cien años de soledad, es la que mas me ha gustado de marquez.
no te pierdas...

INSTANTES dijo...

Parece ser que va siendo común dejar hojas al libre albedrío, seguramente la cautivación a quedado atrapada en alguna pagina leída, tal vez todos queremos ser los poseedores del final…es posible que el encanto de los finales ya no exista.

Marcelo Dance dijo...

Sinceramente no recuerdo haber comenzado un libro y no terminarlo. Pero si hubo un par que me costó muchísimo terminarlos: "Por quien doblan las campanas?" de Hemingway y "Crímen y castigo" de Dostoievsky.
Feliz Año David!!!

Tamia dijo...

feliz año! un gusto conocerte aunque se fueron rapido... ahora tienes que convencerle al carlo que se asome para ir a ver unas bielas o algo... =P pasa bonito =)

David Nikolalde dijo...

Postdata de 2012: Este año finalmente terminé "Cien años de Soledad" de Gabriel García Márquez, que me bajé de internet.