sábado, 6 de marzo de 2010

Contusión


A veces cuando la noche se apodera de la ciudad, y en la tele no hay nada que mirar, y los libros esperan en silencio por una mano que despeje sus secretos, me parece estar despertando de una larga pesadilla llamada día. La inmensa pausa en donde tratas de crear algo para tí mismo se convierte en algo así como un refugio, en donde los recuerdos van y vienen, como círculos, en donde te das cuenta que a veces extrañas a las personas, y que las olvidas también, pero que a pesar de todo regresan una y otra vez para jugar contigo a los dados, al azar, a la casualidad, a la coincidencia, a buscar algo y perderse en todo lo demás.

Como un moretón que evitas se extienda dentro de tí, matizado por palabras lejanas y ausentes, el dolor es como una inyección que acudió sin previo aviso, como mirar de pronto a un elefante en la esquina de tu casa, un buen día, sin ninguna explicación.

Y ni las tibias compresas ni el analgésico más fuerte pueden a veces disiparlo...

4 comentarios:

vary dijo...

..existe una mezcla.. de dolor, cuyo ardor es eterno.

Kodama San dijo...

Eso también se llama soledad...

Toma voltarén!! jejeje. Espero que estés mejor de tu dolor de espalda, que ya no te moleste, que te estés cuidando. Fue tan bacán verte :) y conocer tu mundo. Mientras estaba en tu facultad y me decías "y este es mi mundo" me acordaba de un dibujo tuyo "mundo Joy" o algo así :P

Un abrazo Nko.

Selina dijo...

Es GENIAL lo mejor que he leído de ti ^^

antonia obiol y corcoll dijo...

Muy buen relato...

Un gran saludo.