viernes, 5 de febrero de 2010

No sé qué decir

A veces, por más que lo intente, no puedo hallar una palabra que pueda definir un momento. Confusión, quizás, sea el término más fácil para designar la perturbación; no busco la salida fácil. A veces, la música, por sí sola, es mucho más efectiva, si bien es cierto que la poesía tiene su propia musicalidad. Intentar traer al pasado de vuelta, pasando por encima de cualquier elipsis para burlar la nostalgia, es otra espiral con el poder de entristecer; vivir el presente, como una pluma suspendida en el aire, no parece una solución efectiva tampoco. "Que el tiempo se ocupe de todo", parece resumir una existencia sin agravios, pero con mucha angustia interior; estar recostado frente al televisor, haciendo zapping, gastar las horas en el computador releyendo spams, hojear viejas revistas, contar estrellas, personas, yerba... a veces, simplemente, la inspiración no llega.

2 comentarios:

Memo dijo...

O no llega, o llega tarde, o llega distinta. Qué será? Pero de que te cacho, te cacho ja! Saludos David.

Priska dijo...

Llega con el tiempo.. creo yo.. Sé de esa nostalgia.. la sentí hoy al releer mis textos.. poesia dedicada a alguien que no se lo merece..
Aysh (suspiro).. ya volveré a olvidar..
Saludos :)..