jueves, 21 de agosto de 2008

Grietas


Luego del atardecer.
cuando las flores se
marchitan,
lejos del fin,
tan cerca del recuerdo,
de un sueño.
Las nubes se tiñen
de gris,
en cada anochecer,
se apagan ya.
Y el viento es,
una excusa para
caminar,
y sentir alrededor,
el aliento que rebasó
los límites
de la cordura,
soledad,
una canción frecuente.
Las grietas sobre la pared,
pequeños agujeros que nos
recuerdan segundos perdidos.
Nos damos cuenta que quienes
nos acompañaban entonces
ya no están.
Mientras intento inútilmente
una canción otras risas
se escuchan en la calle,
otros sueños,
otras ilusiones,
serán el alimento de
nuevas flores,
ojalá que la lluvia
sea dulce nuevamente...

2 comentarios:

Kodama San dijo...

No sé porqué, pero cuando escribes cosas como esas, me acuerdo de vos, siempre fuiste acolite en todo, hasta el último día que te vi, y seguramente algún otro rato nos volveremos a encontrar (y esto sonó como alguna historia de amor, jejeje)

Anónimo dijo...

nostalgia...