Un puente invisible atraviesa el océano;
sobre él, un gato se pasea cada noche.
Viejas y nuevas canciones se escuchan en el horizonte, mientras la luna lo sigue a todos lados.
Es curioso,
cómo se puede ser tan cercano y a la vez distante;
cómo se puede pasar de lo concreto a lo abstracto.
Los barcos miran, también invisibles, al gato;
alguien ansiará por su puerto y otros seguirán su rumbo.
Somos pájaros, mientras otros duermen, en algún lugar del mundo.
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