jueves, 4 de junio de 2026

Guambrateca

Funcionaba en el actual Centro Cultural Metropolitano, que en la colonia albergó a las universidades San Gregorio y Santo Tomás de Aquino y en la vida republicana a la actual Universidad Central, que se incendió en 1929. 

    Acudí por primera vez en 1991, como parte de una excursión de mi escuela. Las salas que más recuerdo eran las de Dibujo, Carpintería, Música, Computación, Ciencias e Historia. Esta última era una especie de túnel del tiempo, con figuras que representaban a los antiguos griegos, y desembocaba en un escenario espacial que ilustraba el viaje a la Luna. En la sala de ciencias observé por primera vez a una pulga a través de un microscopio. En la de música hicimos una vez un juego que consistía en que te vendaban los ojos y alguien señalaba a un niño o una niña, debías decir “Sí” o “No”, y en cuanto te la quitaban, debías dar un beso donde dijiste que sí. Por supuesto, no había besos en la boca. Mi hermano menor, en otro día que fuimos juntos, se demoró un siglo en probar con una flauta.

    En Computación había un juego de naves, estilo Galaga o Galaxian. Tenían además una sala de audiovisuales, con un televisor enorme, donde vi por primera vez En busca del Valle Encantado, y en otra ocasión un documental sobre cómo eran las escuelas en Japón, y lo arduo que aprender su sistema de escritura. Al final de cada recorrido siempre organizaban una especie de teatro, con animadores y payasos, en el patio ubicado de frente a la esquina de Carondelet, obsequiándonos al final un cartón de leche o naranjada. 

    La Guambrateca abría de lunes a viernes para escuelas primarias y los sábados para todos los niños. La cerraron alrededor de 1994 o 1995. Hoy, lo que alguna vez fueron sus salas temáticas infantiles son galerías destinadas a exposiciones de arte, que a veces suelen estar vacías. Con el internet y la inteligencia artificial que existe hoy, no sé si a los chicos de la actualidad el sitio les parecería la gran cosa; en mis recuerdos sigue siendo uno de los mejores sitios en los que un niño de Quito pudo estar.