Sueño que me hablas, pero tu voz es como una sensación lejana,
como si fuese un ángel caído,
que perdió el camino a casa,
como si fuese Bob Esponja escuchando desde el agua una Arenita del Espacio.
Despierto y soy de nuevo esta duda andante,
esta voz que a veces no es mía pero es mía,
este cuerpo que podría conducirme a cualquier parte.
Sueño que te hablo desde una época remota,
cuando el mundo era un infinito bosque y era un cazador y tú mi presa,
o tal vez ambos éramos bestias salvajes,
y solo la lluvia podía detenernos de vez en cuando.
Despierto y soy de nuevo esta duda infinita,
esta voz que es mía,
este cuerpo que podría llevarme a cualquier parte,
que no deja de rodar por esta ladera infinita.
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